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Modelo de cálculo

El programa, al efectuar el cálculo de las verificaciones del muro, sigue las siguientes fases:

Fase I

Se evalúan las presiones del terreno y las eventuales sobrecargas en el alzado. Este último se subdivide en un número fijo de secciones que sucesivamente serán las secciones de verificación. En esta fase se considera el paramento interno del muro como superficie de empuje y, en el caso que  se elija trabajar con el método de Coulomb, la inclinación de tal superficie se considera equivalente al ángulo de rozamiento terreno-muro definido en las características geotécnicas. En cambio, con el método de Rankine, el empuje se considera siempre horizontal. En la fase I, el programa determina las solicitaciones solo en el alzado y efectúa las verificaciones estructurales en función de los materiales definidos por el usuario y del tipo de criterio seleccionado (tensiones admisibles o estados límite).

Fase II

En esta fase se vuelven a realizar los cálculos de las presiones del terreno considerando como superficie de empuje la vertical pasante por el intradós del talón. En este caso, cuando se elige el Método de Coulomb, ya no se considera el ángulo de rozamiento terreno-muro, sino que se considera el ángulo de resistencia del terreno. La segunda fase, por lo tanto, comprende la determinación de las solicitaciones totales (momento de vuelco y estabilizador) respecto a la arista inferior de la cimentación en el extremo de la puntera. Sucesivamente, el programa efectúa las consuetas verificaciones de estado límite último de vuelco, deslizamiento y carga última.

Fase III

En esta fase de cálculo se determinan las solicitaciones en ménsula, que se dividen en un número fijo de secciones y por lo tanto en tales secciones se efectúan también las verificaciones estructurales. En caso de muro en ménsula, con la fase III se concluye el cálculo.

Fase IV

Esta última fase es necesaria solo en presencia de pilotes. Las acciones transmitidas desde el muro a los pilotes de cimentación son la fuerza horizontal, la fuerza vertical y el momento obtenidos en la fase II. El usuario puede elegir transmitir a los pilotes el momento resultante (equilibrio de todas las acciones, de vuelco y estabilizadoras) o solo el momento de vuelco, elección prudente; en ambos casos el momento se traslada al baricentro de las cabezas de los pilotes. Además, se puede confiar a los pilotes solo una parte (del 70% al 100%) de las cargas verticales y del momento: el resto va al terreno bajo el encepado.

Las acciones se reparten entre las filas considerando el encepado rígido, con las rigideces axial y transversal de cada pilote, las inclinaciones de las filas y la conexión pilotes-encepado articulada o empotrada. Después el programa verifica todas las filas: la carga límite la gobierna la fila con el factor de seguridad mínimo, la armadura la envolvente de las solicitaciones de todas las filas. El modelo se describe en Grupo de pilotes.